Se le llama maltrato infantil a cualquier abuso físico, mental o sexual cometido contra un menor. Puede ocurrir en su casa, en su escuela o en las comunidades con las que el niño interactúa, y debido a la etapa en la que se encuentran, puede afectar de forma definitiva el crecimiento y el desarrollo del menor durante el resto de su vida.
En muchos países, evitar y castigar el maltrato infantil se considera un asunto de alta prioridad dentro de las agendas políticas, de manera que existen muchas leyes y políticas enfocadas específicamente a este asunto. Diferentes países han establecido sus propias definiciones de lo que constituye el maltrato infantil y en que casos el niño debe ser retirado de su familia y los padres o responsables enviados a prisión. La razón por la que existen tantas definiciones es que, entre especialistas, aún no se ha llegado a un consenso sobre lo que es y lo que no es un maltrato infantil.
Históricamente, el maltrato infantil siempre ha estado presente, pero fue hasta recientemente cuando se comenzó a hablar de prevenirlo y tratarlo como un delito. En la antigua Roma, por ejemplo, era legal que un padre asesinara a su hijo, y muchas culturas permitían el vender a los hijos como esclavos o mercancía. En la mayor parte del mundo occidental, sin embargo, hoy en día estas prácticas son ilegales, y el castigo físico también ha sido prohibido o limitado a acciones ligeras. Además, se han tomado iniciativas para regular o prohibir el uso de menores como mano de obra.
Pese a los avances, hay que destacar que en muchas otras naciones las leyes para protección de los menores aún son vagas o inexistentes, permitiendo abiertamente el comercio de los hijos y su uso como mano de obra sin ninguna clase de derecho o garantía laboral.






